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Habría
que dividirla en tres etapas:
A)
PRIMERA
ETAPA, HASTA EL AÑO 1936.
En
aquella época existían tres cofradías:
·
Santísimo
Cristo de la Humildad: se encargaba de realizar la procesión de Jueves
Santo, llamada de los azotes, y por el pueblo conocida como la del escándalo,
por el poco respeto con el que se asistía a la misma.
·
Padre Jesús de Nazareno:
era la más numerosa. Se encargaba de la procesión de LOS PASOS que tenía
lugar en la madrugada de Viernes Santo.
·
Nuestra Señora de la
Soledad: organizaba la procesión del Viernes Santo, llamada Santo Entierro.
La
organización interna de estas cofradías era la siguiente: generalmente las imágenes
eran propiedad de cuatro personas, cada una de ellas dueña de un banzo, cuando
lo sacaban en procesión siempre sacaban el mismo, estos banzos eran
hereditarios, solamente para el hijo varón mayor. Cuando no se tenía
descendencia el banzo pasaba a ser propiedad de la cofradía que lo sacaba a pública
subasta entres sus cofrades, el que más pagaba era su nuevo propietario y su
importe pasaba a englosar los fondos de la cofradía correspondiente.
El domingo de Ramos a las tres de la tarde se celebra un acto para elegir a los Mayordomos y Cabezas para el año siguiente.
Una
vez realizado, se volvía a hacer un segundo sorteo para designar el primer
Mayordomo y el Cabeza. Los que salían Mayordomos (generalmente seis), tenían
como misión la administración y dirección de las cofradías. El Mayordomo
Mayor era el encargado de llevar el estandarte durante las procesiones, después
lo guardaba en su domicilio hasta el años siguiente en que hacía entrega del
mismo al Mayordomo entrante.
En
cuanto a los Cabezas, se elegían según el número de cofrades, generalmente
salía un Cabeza por cada doce cofrades. Su misión consistía en cobrarles a
los cofrades que tenían asignados la cuota correspondiente. El Cabeza Mayor,
tras finalizar la procesión de los Pasos, recibía en su casa a todos los
Mayordomos y Cabezas y les invitaba a chocolate con churros y otros dulces.
Existía
una sola túnica para las cofradías, color morado con cordón morado y azul.
Entre
los años 1936, 1939, (guerra civil) fueron destruidas todas las imágenes que
existían en otras Iglesias.
B
) SEGUNDA ETAPA, DESDE EL AÑO 1940 AL 1972.
En
1940 nos encontramos sin cofradías y sin imágenes, solamente se reorganiza la
Cofradía de Nuestro Padre Jesús de Nazareno al amparo de una nueva imagen, que
un grupo de señoras, en su mayoría viudas, encargaron y costearon para regalársela
a la cofradía.
Otras
familias o grupos de personas pagaron las otras imágenes y así pudo celebrarse
en 1940 la Semana Santa.
Así
la Semana Santa acabó siendo de un grupo de señores y siempre los mismos que
eran los que costeaban la misma.
Por
otra parte, las procesiones no tenían ningún recogimiento ni vistosidad, pues
la costumbre era ir detrás de cada imagen los familiares y amigos de la misma,
sin uniformidad ni orden.
En
los últimos años, faltaban personas para llevar las imágenes y la Semana
Santa cada vez peor.
B)
TERCERA
ETAPA, DESDE 1973 HASTA LA FECHA.
La Semana Santa volvió a
nacer en Quintanar de la Orden gracias al Cura Párroco D. Luis García Doras
que propuso crear una Junta que recibió por nombre JUNTA DE COFRADÍAS DE
SEMANA SANTA.
Esta
nueva junta se encargó de la dirección de las procesiones y de nueva
organización dando comienzo el intento de ir quitando la vieja costumbre de que
las personas fueran detrás de las imágenes, empezando a ir en filas paralelas
junto a las aceras y dejando libre el centro de la calle para los Pasos.
Cada
cofradía se hace cargo de los gastos de sus imágenes (montaje de imágenes,
flores, instalación eléctrica y las bandas de cornetas y tambores).
“COFRADÍA CRISTO DE LA
HUMILDAD”: fundada en 1994 tras la pérdida
por la Guerra Civil.
“Cristo
de la humildad” es la imagen que podemos ver en las procesiones de
Jueves Santo. Esta escena aparece asociada al episodio de la coronación de
espinas, ambas forman parte del llamado Escarnio de Jesús. Narra el momento en
que después de la flagelación por sus verdugos, que gritándole ¡Salve Rey de
los Judíos! Completan la burla al vestirlo con túnica de color púrpura y
ponen entres sus manos una caña a manera de cetro.
“Algunos se pusieron a escupirle, le cubrían la cara y le daban bofetadas, mientras le decían: << Adivina >>, y los criados le recibieron a golpes...”. “Después de azotarle..., los soldados le llevaron dentro del palacio, es decir, al pretorio y llaman a toda la cohorte. Le visten de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñen. Y se pusieron la saludarle: <<¡Salve, Rey de los judíos! >> Y le golpeaban en al cabeza con una caña, le escupían y, doblando las rodillas, se postraban ante él.” (Mc. 14,65; 15,15-19) (Jn. 19,2-3).
El
día de Viernes Santo, los cofrades posesionan la imagen de “La Lanzada”.
Describe el momento en el que después de muerto, Jesús fue rematado por un
centurión romano (llamado Longinos según tradición apócrifa), que le clavó
una lanzan en el costado derecho y de cuya herida brotó sangre y agua.
El
paso está compuesto por tres figuras; el centurión en posición de ataque, la
Virgen maría en pie, y el crucificado.
La
figura de Cristo presidió durante muchos años el altar mayor de Nuestra
Iglesia Parroquial.
“Los
judíos como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en
la cruz el sábado – porque aquel sábado era muy solemne – rogaron a
Pilatos que les quebraran las piernas y los retiraran. Fueron, pues, los
soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él.
Pero al llegar a Jesús, como vieron ya muerto, no le quebraron las piernas,
sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante
salió sangre y agua. El que lo vio lo atestigua y su testimonio es válido, y
él sabe que dice la verdad, para que también vosotros creáis. Y todo esto
sucedió para que se cumpliera la Escritura: No se le quebrarán hueso alguno. Y
también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.” (Jn. 19,31-37).
El hábito esta formado por
una túnica de esparto en color marrón, un capucho de color beige y cordón de
algodón del mismo color. Esta cofradía pertenece a la ermita de San Sebastián;
hoy en día son unos trescientos hermanos pero tan solo ciento setenta son
cofrades.
“COFRADÍA
DE LA SIETE PALABRAS”:
“COFRADÍA
VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS
“COFRADÍA DE SANTA MARTA
“COFRADÍA DE SAN JOAQUÍN Y SANTA ANA
“COFRADÍA DE SAN JUAN
“COFRADÍA DE LAS TRES MARÍAS”:
“HERMANDAD VIRGEN DE LA SOLEDAD”:
“COFRADÍA DE NUESTRO PADRE JESÚS DE NAZARENO
“VIRGEN DOLOROSA”.
“CRISTO DE LA BUENA MUERTE”:
“COFRADÍA DE MAYORDOMOS Y EX MAYORDOMOS DEL SANTÍSIMO CRISTO DE GRACIA Y NUESTRA SEÑORA DE LA PIEDAD”.
“COFRADÍA DEL SANTO ENTIERRO”.
“COFRADÍA DE NUESTRO PADRE JESÚS DE MEDINACELI Y LA SANTA MUJER VERÓNICA”.
Hacia
las ocho y media de la tarde se celebra en la Iglesia conventual de los
Franciscanos y a continuación tiene lugar la procesión de la Virgen
de los Dolores que parte del mismo convento donde se halla la Virgen el
resto del año.
La
Virgen llego a Quintanar en 1940, era una talla y como anécdota la pusieron el
vestido de casar de una señora del pueblo, al año siguiente sale en procesión
con una hermandad organizada de sesenta miembros. La Virgen va bajo Palio y con
una batería para la iluminación. Todas las hermanas poseen un escapulario con
la inscripción “Mater Dolorsa” en cinta blanca, bajo fondo negro.
Anteriormente desfilaban en la procesión ataviadas con la clásica mantilla
española; se comenta la pérdida de esta bonita tradición. Actualmente acompañan
a la Virgen unos treinta capuchinos provistos de túnica morada, capa blanca y
capuchón negro.
En la procesión la acompaña el cristo de
Este
acto abre los desfiles procesionales de la Semana Santa, reproduce el pasaje
evangélico de la entrada del Mesías en la Ciudad Santa de Jerusalén a lomos
de una borriquilla, que s ale a hombros de los hermanos de esta cofradía.
Este pasaje narrado en los cuatro evangelios (Mt.
21,1-11; Mc. 11,1-11; Lc. 19,28-38; Jn. 12,12-16) nos sitúa a Jesús en la
proximidad de la celebración de la pascua judía, Pascua que transformaría con
su Pasión, Muerte y Resurrección.
Jesús entra solemnemente en Jerusalén donde es aclamado como Rey de los judíos
e Hijo de David (Mt. 21,9). Jesús verdaderamente es Rey, como más tarde
contestará a Pilatos (Jn. 18, 37), pero no lo es al estilo de los reyes de este
mundo. El no vino a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por
todos (Mt. 20,28). Esto es lo que nos quiere enseñar entrando no un precioso
caballo, sino en un humilde pollino.
A
las ocho de la tarde se celebra en la Parroquia un acto de la entrega de los
premios de dibujo realizados en los colegios; y todo esto acompañado de la
Banda Municipal de Música y los cornetas y tambores de las cofradías.
Para
finalizar habrá una chocolatada en la puerta de la Parroquia.
VIERNES DE DOLORES: de ella sale la imagen del Cristo del Perdón,
que procesiona en el inicio de los desfiles de Semana Santa con la procesión de
Nuestra Señora de los Dolores.
DOMINGO DE RAMOS: de aquí parte el cortejo procesional de todas
las hermandades con sus estandartes e insignias que acompañan el Paso de la
Borriquilla.
MIÉRCOLES SANTO: de ella sale
la imagen del Cristo de la Humildad en la Procesión de las Carracas, que se
celebra tras la representación viviente de la Pasión, Muerte y Resurrección
de Jesús.
VIERNES SANTO: en la procesión de la noche sale de ella el paso
de la Lanzada dirigiéndose a la Iglesia Parroquial para el desfile procesional.
Data de principios de siglo XX y la rigen los franciscanos menores que
llegan a esta villa, que posteriormente queda en manos de Franciscanos de la
Tercera Orden Regular.
VIERNES DE DOLORES: de ella sale la imagen titular de este
edificio, Nuestra Señora de los Dolores, que procesiona en el inicio de los
desfiles de Semana Santa acompañada del Cristo del Perdón, que porta esta
cofradía y que sale de la cercana ermita de san Sebastián..
Datos
obtenidos de la revista La Encina.